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jueves, 23 de septiembre de 2010

Contemplación

Sabéis de esa sensación de dolor extremo en que no se consigue ni siquiera pensar? Pues a veces se da a la inversa, se piensa tanto que no se consigue sentir...

Nos hacemos tantas preguntas, nos planteamos demasiadas incógnitas, nos aferramos excesivamente a recuerdos y a todo esto le damos vueltas una y mil veces, sacando conclusiones de lo más variadas sin que cualquiera de ellas sirva para frenar el acecho de infinidad de nuevos pensamientos, positivos o negativos, pero siempre inquietantes.

Pero, tal vez he errado la situación, y a su vez la contraposición; creo que el problema a veces puede que no sea el pensar como obstáculo para sentir, sino el sentir boicoteándose a sí mismo; la comparativa sería a esos momento de tanto dolor en que ya no sabes dónde duele...

Pensamos y sentimos y tratamos de darle un sentido a lo que creemos sentir, o peor aún, intentamos ver la lógica en el sentimiento y ante la carencia de la misma imaginamos que el sentimiento es errado y tratamos de negarlo consiguiendo sólo, y tan sólo a veces, enmascararlo. Y así continuamos sintiendo y pensando con la mirada perdida, fija en ninguna parte.

Una entrada tan deprimente amerita unas palabras de aliento, creo. Si una persona con conocimientos mínimos de psicología ve tan claramente el problema, cualquier experto podría ver la solución, si se ha sentido identificado con lo descrito bastará con que visite al su psicólogo más cercano, jeje.
 
El título del post se debe al nombre de la obra que lo ilustra, un óleo de la artista Nataixa Ros en cuyo blog podréis apreciar muchas de su creaciones 

domingo, 28 de febrero de 2010

Es hora de contagiar optimismo

Crisis económica, conflictos políticos, desastres naturales, hambre mundial, corrupción...pero venga, ánimo, hay que ser optimistas!!

No, no estoy siendo cínica. Aunque suelo ser muy realista y tengo una tendencia a sobrerracionalizarlo todo, en esta ocasión me alejaré de mi yo más puro y confiaré en que a veces basta con un cambio de actitud, y confío porque si yo, que estoy escribiendo esto, no lo hago, no podré trasmitir el mensaje con toda la fuerza que merece.

Uno de los argumentos que he utilizado conmigo misma es el de los efectos emocionales en los organismos, ha surgido de la extrapolación de lo que sucede en nuestros cuerpos hacia lo que podemos lograr en la sociedad. Es muy sencillo; cuando estamos enfermos, resfriados por ejemplo, ¿no es verdad que mantenernos estimulados y en buen estado anímico nos ayuda a sentirnos mejor? Vale, sí, seguimos resfriados, pero nos mantenemos 'funcionales'; puede que parezca no tener importancia, pero yéndonos al caso contrario tenemos a la gente tendente a la depresión, que no importa cuánta medicina tome, si su rutina diaria consiste en permanecer el día en la cama autocompadeciéndose, no sólo enfermará a la mínima oportunidad, sino que terminará perdiendo la vida, en uno u otro sentido.

Pues la sociedad también es un organismo, y todos somos responsables de su funcionamiento; nuestra fuerza es su fuerza, nuestro entusiasmo es su entusiasmo, nuestro trabajo es su trabajo, nuestro...bueno, creo que me he explicado. Y claro, si esperamos que 'los responables' se hagan cargo y nos quedamos de brazos caídos va a ser muy difícil que consigamos el cambio que queremos.

ESTO LO ARREGLAMOS ENTRE TODOS  es el slogan de una campaña comprometida y prometedora que se está desarrollando para todos los que buscamos el cambio y el progreso. Súmate a ella: http://estosololoarreglamosentretodos.org