Se acabó el día oficial de la mujer trabajadora...Muchos han aprovechado la intención reivindicatoria de este día, otros lo han llevado con espíritu festivo, por ello hemos visto gestos de todo tipo, como felicitaciones, pequeños presentes, entradas en blogs, editoriales en prensa o actos conmemorativos.
En el bando contrario están quienes no sólo le han restado importancia al día sino que lo han despreciado, seguro no han salido a la calle sólo por evitar el 'ambiente feminista'.
Por otra parte nos encontramos a los indecisos, o tal vez inconformistas, que se preguntan el porqué de celebrar este día cuando en realidad la mujer trabajadora se merece reconocimiento a diario. Estoy de acuerdo con ellos en que las mujeres, ya sea trabajadoras, estudiantes y/o amas de casa merecen ser valoradas durante todo el año, pero creo que también se merecen un día del calendario para que todos lo recordemos y hagamos repaso de la lucha emprendida hace ya tanto y que aún hoy libramos.
Así que a mi parecer es justo y necesario celebrar el día de la mujer trabajadora, porque no es un 'Halmark Holiday', no estamos hablando de una fiesta comercial, es más bien un día para hacer balance, para analizar cuánto se ha avanzado en esta sociedad que se antojaba tan huraña a las mujeres que tiempo atrás intentaron alzar sus voces reclamando derechos que les fueron negados ilegítimamente, para marcar nuevas metas porque aún queda mucho por hacer, y para recargar las baterías, porque siempre vienen bien unas palmaditas en la espalda y unas palabras de aliento cuando el camino a recorrer es largo y laborioso.
FELIZ DÍA a todas las mujeres del mundo, ¡¡ánimo!!, tenemos 364 días para 'merecernos' el próximo festejo en nuestro honor
Mostrando entradas con la etiqueta Mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujer. Mostrar todas las entradas
lunes, 8 de marzo de 2010
miércoles, 3 de marzo de 2010
“Stupro: La colpa è delle donne”
Que te digan que no entras en los vaqueros por comer 7 veces al día, golosinas entre horas no incluidas, vale. Si te dicen que tienes un expediente académico mediocre por no estudiar suficiente, también vale. Y que te digan que el pedazo de morado que llevabas y la consecuente resaca que tienes no es por garrafón sino porque te bebiste hasta el agua de los floreros, claro que vale! Pero, que vaya un@ por ahí, sentenciando que las mujeres víctimas de violación son culpables de su agresión, eso sí que no vale.
“Stupro: La colpa è delle donne”, es el título de un artículo que han publicado en el “Giornalettismo”. Mi reacción, o más bien reacciones, fueron ; Leo el título, me escandalizo, ¿Cómo pueden decir algo así en un medio?; empiezo con la introducción, “Ah, vale, que en verdad están denunciando a los que lo dicen”; y sigo con el artículo, y vuelve mi escandalización, acompañada de decepción, tristeza, impotencia, pero como no todo puede ser malo, también un poco de alivio al saber que no todos están tan echados a perder como esa mujer y sus acompañantes. Que ¿Qué mujer? Anda, es verdad, que tú no lo has leido aún; pues te lo resumo y te lo traduzco.
Es la historia de una joven, Keshia Canter, que mientras atendía en el Restaurant de su madre, y tras entregar un pedido a un coche recibe un folleto de la mujer que se encontraba en su interior. El folleto que le dan a la muchacha se titula “Women & Girls” y mientras lo recibe alcanza a oir la justificación de la mujer, ‘Si bien no decimos que seas una mala chica, el caso es que haces que los hombres se vuelvan pecadores’. Sin saber cómo responder Keshia sólo atinó a preguntar si querían sal o Ketchup.
“Este folleto puede haberte sido entregado por el modo en que vistes” son las palabras de introducción a otros tantos argumentos que no sé como calificar, pero que a mi parecer son del todo despreciables; entre otros se puede leer: “Las escrituras nos dicen que cuando un hombre mira con deseo a una mujer ya está pecando de adulterio en su corazón. Si vistes de tal manera que tentes a los hombres a cometer este pecado secreto (o no tan secreto), tú eres partícipe del pecado.", o también, "Por cierto, algunas victimas de violación no habrían sido violadas si hubieran vestido apropiadamente. ¿Podemos decir entonces que en realidad eran víctimas inocentes?"
Inadmisible, y no lo digo porque quiera reivindicar mi derecho a vestirme como me apetezca, sino porque me niego a asumir una responsabilidad que no me corresponde. No creo que exista en el mundo ni una sola mujer que ‘se esté buscando’ ser violada, y los motivos que tengan para vestir de una u otra manera, por mucho o poco que giren en torno a el atractivo sexual, no justifican bajo ninguna circunstancia la agresión.
Por su parte, los hombres son seres inteligentes y autónomos, y creo que también podrían sentirse ofendidos por el dichoso folleto, ya que los ilustra como sujetos sin capacidad de autocontrol, bastante básicos, asimilándolos a seres más bien instintivos, ¿cómo era que se llaman?, ah sí, a animales.
No alargo el asunto, y quiero que quede claro, “Una mujer NUNCA es responsable de que la violen” , y cualquier apunte a la ropa que lleva, su forma de andar o el maquillaje que usa como causantes del hecho son propios de hipócritas y de moralistas a doble rasero que pretenden reducir la responsabilidad del único y verdadero culpable, el violador.
El artículo esta aquí, y puedes encontrar más argumentos acá
“Stupro: La colpa è delle donne”, es el título de un artículo que han publicado en el “Giornalettismo”. Mi reacción, o más bien reacciones, fueron ; Leo el título, me escandalizo, ¿Cómo pueden decir algo así en un medio?; empiezo con la introducción, “Ah, vale, que en verdad están denunciando a los que lo dicen”; y sigo con el artículo, y vuelve mi escandalización, acompañada de decepción, tristeza, impotencia, pero como no todo puede ser malo, también un poco de alivio al saber que no todos están tan echados a perder como esa mujer y sus acompañantes. Que ¿Qué mujer? Anda, es verdad, que tú no lo has leido aún; pues te lo resumo y te lo traduzco.
Es la historia de una joven, Keshia Canter, que mientras atendía en el Restaurant de su madre, y tras entregar un pedido a un coche recibe un folleto de la mujer que se encontraba en su interior. El folleto que le dan a la muchacha se titula “Women & Girls” y mientras lo recibe alcanza a oir la justificación de la mujer, ‘Si bien no decimos que seas una mala chica, el caso es que haces que los hombres se vuelvan pecadores’. Sin saber cómo responder Keshia sólo atinó a preguntar si querían sal o Ketchup.
“Este folleto puede haberte sido entregado por el modo en que vistes” son las palabras de introducción a otros tantos argumentos que no sé como calificar, pero que a mi parecer son del todo despreciables; entre otros se puede leer: “Las escrituras nos dicen que cuando un hombre mira con deseo a una mujer ya está pecando de adulterio en su corazón. Si vistes de tal manera que tentes a los hombres a cometer este pecado secreto (o no tan secreto), tú eres partícipe del pecado.", o también, "Por cierto, algunas victimas de violación no habrían sido violadas si hubieran vestido apropiadamente. ¿Podemos decir entonces que en realidad eran víctimas inocentes?"
Inadmisible, y no lo digo porque quiera reivindicar mi derecho a vestirme como me apetezca, sino porque me niego a asumir una responsabilidad que no me corresponde. No creo que exista en el mundo ni una sola mujer que ‘se esté buscando’ ser violada, y los motivos que tengan para vestir de una u otra manera, por mucho o poco que giren en torno a el atractivo sexual, no justifican bajo ninguna circunstancia la agresión.
Por su parte, los hombres son seres inteligentes y autónomos, y creo que también podrían sentirse ofendidos por el dichoso folleto, ya que los ilustra como sujetos sin capacidad de autocontrol, bastante básicos, asimilándolos a seres más bien instintivos, ¿cómo era que se llaman?, ah sí, a animales.
No alargo el asunto, y quiero que quede claro, “Una mujer NUNCA es responsable de que la violen” , y cualquier apunte a la ropa que lleva, su forma de andar o el maquillaje que usa como causantes del hecho son propios de hipócritas y de moralistas a doble rasero que pretenden reducir la responsabilidad del único y verdadero culpable, el violador.
El artículo esta aquí, y puedes encontrar más argumentos acá
miércoles, 24 de febrero de 2010
El desenlace de una larga trama...será que de veras acaba aquí?
He seguido de cerca el debate en el Senado, y se han discutido muchos factores. Quienes se manifestaban en contra no se habían currado mucho el discurso, bueno, al menos un poco más que Cospedal; vinieron a repetir con las mismas palabras lo mismo que han sostenido hasta ahora, eso sí, se han cuidado de no cometer el error de poner de por medio argumentos religiosos. Que si se viola la patria potestad, que si se discrimina a los hombres, que si las mujeres ya tienen MUCHOS derechos (jajaja, me río al imaginar la cara que pondrán muchos a esto)…eso sobre la ley en sí; ya sobre su aprobación han insistido en que no está existiendo un verdadero consenso, y es que la mayoría del Congreso les parece poco.
Por su parte, los grupos a favor también se han mantenido en su discurso, pero luciéndose; se ha notado que estaban defendiendo algo suyo, y en lo que creen firmement. Tengo que decir que no estoy a favor del aborto, pero como se ha insistido en más de una ocasión durante el debate, “Aborto sí, aborto no, no es el tema en cuestión”, y el tema en cuestión, esta ley que acaba de ser aprobada, y los argumentos presentados no puedo sino aplaudirlos.
Leire Pajín, una de las voces protagonistas nos ha recordado la situación de persecución y consecuente clandestinidad que han padecido muchas mujeres y dice, como luego repetirán otros, que no podemos olvidar que “Esta ley no obliga a nadie a abortar, sino que supone LIBERTAD Y SEGURIDAD” y acentúa “Yo quiero que todas las mujeres sean libres, decidan lo que decidan”
La senadora Assumpta Baig ha motivado su inclinación con palabras sencillas, que a los opositores les dirán poco, pero que son una gran verdad, y a mí me lo dicen todo; “Las mujeres deben decidir sobre su vida sexual y reproductiva. Las mujeres debemos ser consideradas personas”. Eso para los que siguen colocando a las mujeres a la sombra dentro de una sociedad machista, vale que pretendan que los hombres sigan controlando el mundo, pero a nosotras, nuestros cuerpos y nuestra vida, ya no más.
Y para palabras y gestos que te quitan el habla, la intervención del Senador Lertxundi, así da gusto decir que perteneces al género humano, ni femenino ni masculino; y es que se lamentaba, como si fuese él mismo el perjudicado en primera persona “No nos parece correcto que cada vez que se habla de derechos de las mujeres se ponga un recurso de inconstitucionalidad”, este comentario ha precedido un discurso magistral que ha dejado otra gran frase “Los hombres no seremos libres si las mujeres no lo son”
Y así, tras las respectivas votaciones, quedó aprobada, hoy 24 de Febrero del 2010, La ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo. Esperemos, por el bien de la sociedad en general, y de las mujeres en particular, que quienes se han opuesto hasta hoy a esta ley no se dediquen en adelante a boicotearla en su aplicación ni se esfuercen en demostrar que se trata de un desacierto, sino más bien que vuelquen sus esfuerzos en la consecución de los objetivos que la misma plantea.
Por su parte, los grupos a favor también se han mantenido en su discurso, pero luciéndose; se ha notado que estaban defendiendo algo suyo, y en lo que creen firmement. Tengo que decir que no estoy a favor del aborto, pero como se ha insistido en más de una ocasión durante el debate, “Aborto sí, aborto no, no es el tema en cuestión”, y el tema en cuestión, esta ley que acaba de ser aprobada, y los argumentos presentados no puedo sino aplaudirlos.
Leire Pajín, una de las voces protagonistas nos ha recordado la situación de persecución y consecuente clandestinidad que han padecido muchas mujeres y dice, como luego repetirán otros, que no podemos olvidar que “Esta ley no obliga a nadie a abortar, sino que supone LIBERTAD Y SEGURIDAD” y acentúa “Yo quiero que todas las mujeres sean libres, decidan lo que decidan”
La senadora Assumpta Baig ha motivado su inclinación con palabras sencillas, que a los opositores les dirán poco, pero que son una gran verdad, y a mí me lo dicen todo; “Las mujeres deben decidir sobre su vida sexual y reproductiva. Las mujeres debemos ser consideradas personas”. Eso para los que siguen colocando a las mujeres a la sombra dentro de una sociedad machista, vale que pretendan que los hombres sigan controlando el mundo, pero a nosotras, nuestros cuerpos y nuestra vida, ya no más.
Y para palabras y gestos que te quitan el habla, la intervención del Senador Lertxundi, así da gusto decir que perteneces al género humano, ni femenino ni masculino; y es que se lamentaba, como si fuese él mismo el perjudicado en primera persona “No nos parece correcto que cada vez que se habla de derechos de las mujeres se ponga un recurso de inconstitucionalidad”, este comentario ha precedido un discurso magistral que ha dejado otra gran frase “Los hombres no seremos libres si las mujeres no lo son”
Y así, tras las respectivas votaciones, quedó aprobada, hoy 24 de Febrero del 2010, La ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo. Esperemos, por el bien de la sociedad en general, y de las mujeres en particular, que quienes se han opuesto hasta hoy a esta ley no se dediquen en adelante a boicotearla en su aplicación ni se esfuercen en demostrar que se trata de un desacierto, sino más bien que vuelquen sus esfuerzos en la consecución de los objetivos que la misma plantea.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



